Herramienta de control edáfico para optimización de sustratos
La gestión eficaz de los nutrientes en el suelo agrícola requiere datos cuantificables. Mediante el uso de este dispositivo de análisis químico de campo, los cultivadores optimizan los niveles de nitrógeno de amoníaco, fósforo y potasio. Controlar el pH es indispensable para garantizar la máxima biodisponibilidad de los elementos minerales en la rizosfera.
Parámetros analíticos y química del suelo
Este sistema cerrado utiliza reactivos de descomposición colorimétrica para determinar las concentraciones de macronutrientes esenciales. El balance correcto previene la salinización por exceso de abonado y corrige las carencias estructurales de la tierra de labranza.
Ventajas funcionales del juego de reactivos
- Especificidad química: Reactivos sensibles al nitrógeno amoniacal libre en el suelo.
- Fósforo y Potasio: Evaluación de los factores clave para el enraizamiento y la osmorregulación.
- Rendimiento volumétrico: Capacidad para desarrollar un histórico de cuarenta evaluaciones periódicas.
Se recomienda realizar los muestreos a una profundidad media de quince centímetros, descartando la materia orgánica superficial para evitar alteraciones en los resultados de los test de pH y nutrientes.
| Presentación | Cápsulas y soluciones líquidas dosificadas |
| Metodología | Colorimetría comparativa con patrones estandarizados |
| Ámbito de uso | Suelos agrícolas, compost, mezclas de turba y arena |