Durabilidad extrema en entornos exigentes
La combinación de una carcasa externa de acero inoxidable y un elemento sensor cerámico interno convierte a este transductor de presión en una pieza clave para soportar entornos de trabajo difíciles. Tolera el contacto prolongado con aceite y combustibles pesados sin degradar la precisión de la señal.
Su salida de voltaje de 0.5-4.5V se mapea de manera directa con los valores de presión detectados, simplificando la programación del software de control. Invierta en un componente resistente que minimiza las labores de mantenimiento y sustitución en sus instalaciones de aire comprimido o circuitos hidráulicos.