Ajuste magnético preciso para la estabilidad de sus motores
La estabilidad operativa requiere componentes capaces de adaptarse a condiciones de trabajo exigentes. Este relé electrónico de sobrecarga destaca por su capacidad de calibración milimétrica dentro de un rango de 5 a 60 amperios, proporcionando una cobertura ideal para una gran variedad de potencias industriales.
Independencia total en la gestión de tiempos
La gran ventaja de este modelo radica en sus controles divididos. Puede configurar el tiempo que el equipo tolera la alta corriente inicial y, de forma totalmente separada, el tiempo de reacción ante un atasco mecánico durante la marcha normal, ideal para mezcladoras y molinos de grano.
Seguridad garantizada ante la pérdida de fase
El desequilibrio de cargas destruye componentes internos de forma silenciosa. La monitorización electrónica corta el suministro de forma limpia, impidiendo que el motor trabaje en dos fases y sufra sobrecalentamientos destructivos en sistemas de bombeo agrícola.
- Alta fiabilidad analógica: Mandos rotativos físicos de larga duración para un ajuste sin complicaciones.
- Consumo interno mínimo: No genera calor adicional dentro del cuadro eléctrico.
- Respuesta inmediata: Tecnología de estado sólido que supera a los antiguos relés térmicos.