Componentes de repuesto térmico para el mantenimiento de vehículos clásicos
Los modelos Focus y Fiesta producidos entre 1996 y 2008 siguen siendo opciones muy fiables para el día a día, pero requieren una atención constante en sus sistemas de gestión interna. El sensor de temperatura de refrigerante de coche es el encargado de comunicar la condición térmica interna del bloque a los sistemas de seguridad del automóvil. Este juego doble de sensores ofrece una excelente resistencia a las altas presiones y a los aditivos químicos presentes en los anticongelantes modernos. Su colocación estratégica en el circuito permite prevenir de forma activa los picos de calor que ponen en riesgo los componentes internos del motor durante las exigentes subidas de montaña o al arrastrar carga.
Datos técnicos y estructura del sensor
Materiales de alta durabilidad
Cada pieza ha sido fabricada siguiendo configuraciones estándar para encajar de manera precisa en el alojamiento del motor de los vehículos señalados, minimizando el riesgo de holguras o pérdidas de líquido.
- Rosca adaptada: Consigue un sellado mecánico óptimo frente al paso del refrigerante del coche.
- Doble unidad: Permite renovar el sensor principal y almacenar una segunda pieza para futuros mantenimientos preventivos.
- Rango amplio: Capaz de registrar variaciones térmicas desde climas invernales bajo cero hasta el calor extremo del vano motor.