Tecnología de medición integrada para la gestión del confort
El sensor de temperatura ambiental destaca por su respuesta instantánea ante las variaciones del entorno del vehículo. Su chip interno traduce las fluctuaciones mecánicas del clima en impulsos eléctricos estables legibles por el coche.
Construcción robusta para soportar el asfalto
La ubicación del componente en la parte baja del frontal lo expone a agua, lodo y sal de carretera. Por ello, la carcasa exterior cuenta con un diseño de sellado de doble labio que aísla la electrónica sensible del agua a presión de los lavaderos.
Beneficios de un mantenimiento preventivo
Sustituir el sensor antes de su rotura total previene advertencias de hielo falsas en el cuadro de mandos que pueden activar sistemas de seguridad como el control de estabilidad de manera inadecuada.
- Lectura en tiempo real sin desfase de datos de pantalla.
- Conexión plug and play directa al mazo de cables del parachoques.
- Dimensiones milimétricas idénticas al componente de origen.
| Compatibilidad cronológica | 2008, 2009, 2010, 2011, 2012, 2013, 2014, 2015 |
| Peso neto aproximado | 15 gramos |
| Tipo de terminal | Macho de doble vía |